sábado, 19 de septiembre de 2009
Jackie channn
como por 100 años
no mentiras, no tanto pero si bastante, hmm ya como 2 años en que no lo veía.
jejeje
me transporta a mis dias de mayor juventud, a esos domingos en los que uno llegaba sudado y quemado del entrenamiento a tomar gaseosa a la casa y a ver peliculas de kung fu y desayunar, jejejeje
bueno, esperemos esos domingos se repitan más. ^^
lunes, 14 de septiembre de 2009
Si encuentras esto probablemente estés muerto, episodio 2
Si encuentras esto probablemente estés muerto.
Episodio 2 “La rebelión del anillo” jejeje, no mentiras, capitulo dos:
Music
“Si encuentras esto probablemente estés muerto” decían un total de 40 letras escritas con micropunta negro marca “Fabel Castle” sobre una cinta de enmascarar de marca “Cintas y Accesorios la Sirenita”, compañía colombiana establecida en el valle del Cauca que se había logrado abrir paso entre la economía de la región rápidamente, principalmente porque el dueño era hermano de uno de los “duros” (narcos) de la región y “aplastaba” (destruía, eliminaba, daba cajón de madera, partía, quebraba, cometía un homicidio, dejaba fría) a la competencia. Sin embargo Alejandro Jesús Higuita Valencia, el cual era su nombre en realidad no gustaba para nada del olor o sabor, o siquiera mención de la palabra “cinta”, tener esa empresa no era su vocación, a él le gustaba secretamente y sin que ni siquiera su hermano se enterara, la música clásica, y practicaba todos los benditos días con un tambor de marcha por 3 horas desde las 4 am hasta las 7 am que comenzaban a llegar los empleados y él a la fábrica, resultando esto en que nuestro amigo llegara todos los días al trabajo medio sordo y algo alegre, ambas, cosas que normalmente se le pasaban en el día.
Lastimosamente un día, uno de esos días indiferenciables en la memoria como un día nublado o soleado, su hermano, llamado por muchos “Don Fausto” iba, con 3 balazos, uno en su pulmón derecho, otro cerca del corazón y otro que había perforado su cráneo y afectado de manera significativa sus sistemas auditivos y visuales a la casa de Alejandro a eso de las 5:24 am, Don Fausto caminaba dando muchos tumbos y quizá murmurando cosas y amenazas mientras la sangre llenaba su cerebro de manera quizá fatal. Nadie sabe cómo logró llegar tan lejos en su estado. Esto es lo único que se sabe:
Don Fausto llegó a casa de su hermano con 3 balazos,
entró,
Dijo algo que nadie podría entender pues el man estaba MUY mal en ese momento,
Luego, apuntando su arma hacia su hermano sorprendido y asustado por la visita lanzó un total de 10 balazos:
*2 dieron en una pared X,
*1 en una lámpara que Alejandro había comprado en Ebay por 100 dólares traída de la USA, muy bonita con un diseño de delfines, cosa que Alejo gustaba mucho,
*Otra de las balas traspasó un vidrio que no tenía nada que ver con el asunto y luego penetró un árbol al lado de un tallado de un gran “pito” que algún imbécil había hecho allí,
*3 balas siguientes dieron en un cuadro de botero de una familia de gordos que iban a tomar el café o algo así. Las balas dieron en su respectivo orden, una en una de las moscas que la señora gorda mira en el cuadro, otra justo en la punta de la cola del gato del señor de la silla y la última en un horizonte azul claro que nuestro buen amigo botero había puesto allí para relajar la vista de la familia de gordos apáticos,
*las siguientes 3 balas alcanzaron al pobre Alejandro, quien, sosteniendo muy fuerte sus baquetas al lado del gran tambor cayó pesadamente dando un último golpe por (no debería decirse así) accidente a su compañero de todas las mañanas, un tambor muy fino que había encontrado hacía ya tiempo.
La historia del tambor fue así, una mañana en que, después de pasar la noche como solía en el bar llorando sus penas por su vida sin sentido y por la cinta de enmascarar, Alejandro había visto cómo un grupo de jóvenes muy borrachos vestidos con uniforme de banda marcial había abandonado el bar de manera brusca. Al salir, Alejo encontró a su amigo tirado al lado de un basurero, el tambor estaba roto, alguien no lo quería, sin embargo Alejandro sí lo quería, y lo quiso desde entonces, como suele pasar con muchas cosas en la vida. No explicaré los detalles pero Alejandro quiso a ese tambor más que a nada, principalmente porque era su única salida de ese mundo ridículamente estúpido de horarios y guevonadas en que vivía y secundariamente porque era divertido darle golpes a algo, así que todos los días le dedicaba su momento a su amigo, siempre escuchando las mejores obras de la música clásica y siguiendo su ritmo de manera, a veces acertada y a veces realmente desentonada, es decir, a veces sonaba como si alguien se cayera por las escaleras, pero, como con los amigos, pasara lo que pasara siempre estarían juntos.
CONTINUANDO, si hacemos una retrospectiva de qué vio Alejandro antes de morir es muy simple, Alejandro se encontraba como siempre practicando un poco antes de poner música y meterse en el cuento, así que tocó algunas estrofas, dio algunos golpes y luego se dispuso a colocar su favorita “Carmina Burana” de Carl Orff.
Así como ésta.
En el instante en que Alejo dio “play” a su equipo de sonido y la música comenzó a sonar por todos lados de la casa, su hermano abrió la puerta de la casa y se dirigió lentamente hacia la sala donde Alejo daba los primeros toques de su tambor, en el momento en que la música entraba en los acordes más intensos Fausto encuentra a su hermano dando golpes como un loco a un tambor, el oído de Fausto y su vista, así como su pérdida de sangre hacen que frente a él se manifieste el delirio más fuerte de su vida.
Fausto comienza a escuchar una serie de disparos (golpes de tambor) en la dirección de Alejo,
Fausto ve en frente suyo una figura borrosa moviéndose de manera extraña y casi convulsionante que golpea algo que no logra distinguir,
Fausto siente que huele a sangre (su sangre),
Fausto no pasa sus sensaciones por un sistema frontal cerebral pues ese sistema está parcialmente dañado por el balazo,
Fausto por lo tanto lleva todos sus estímulos al área límbica de su cerebro, la cual le indica que hay peligro,
Fausto compara en micromillonésimas de segundo un trillon de sinapsis neuronales que torpemente arman un significado claro,
Fausto trae a sí el recuerdo de que ésta es la casa de su hermano,
Fausto encuentra la frase ME LO ESTÁN MATANDO entre las únicas que le sobreviven aún en su cerebro moribundo,
Fausto dice, o trata de decir la siguiente combinación de palabras, ya trilladas para él “no te metás con mi hermano maricón” (así lo decía, no sé si con doble sentido),
Fausto instintivamente sube su mano derecha y aprieta el gatillo como un robot hasta que descarga todo el cargador,
Alejo cae muerto dando un último golpe a su tambor,
Fausto siente un resonar en toda la casa, resonar que se esfuma entre las paredes a exactamente la misma velocidad que su vida mientras termina de sufrir los efectos de la bala en su cráneo.
MUSIC!
Esa es la historia de la empresa “Cintas y accesorios la sirenita”, el nombre de la empresa se debía a una exnovia de Don Fausto a la que le gustaba la sirenita mucho, toda una culicagada, Alejo tuvo que vivir con ese nombre de empresa hasta que murió a manos de su hermano, pero qué se le va a hacer, ¿no? La cinta en el casete fue de una de las últimas cajas que salieron de la fábrica, me pareció que por eso sería bueno que supieran la historia tras la empresa, bueno, en fin, Paúl, que es nuestro protagonista tiene en sus manos el casete (no diré la marca del casete porque me gasto 100 páginas tratando de definir de dónde demonios viene), el casete tiene escritas en una cinta de enmascarar marca “Cintas y accesorios la sirenita” las 40 letras “Si encuentras esto probablemente estés muerto”, Paúl no sabe cómo entender lo que hay frente a él, al principio siente algo de paranoia pensando que quizá se trate de alguien que desea matarlo y que todo esto es una trampa, miedo no tan irracional en la mente de Paúl, así que, en un gesto realmente estúpido en su situación, toma algún objeto que le pueda servir de arma, lo único que encuentra es un tenedor, así que, con un casete en una mano y un tenedor en la otra se dispone, listo a todo, a registrar la cafetería, tarea de la cual desiste de inmediato dado que, como se dijo en un principio, Paúl estaba solo y se sentía SOLO, era la sensación más clara que había logrado experimentar en su vida, es decir, Paúl podría dudar de su sexo (fisiológicamente), del numero de dedos en su mano derecha, del color de su piel, de si tenía los zapatos puestos o de si el congreso de la república debía ser beatificado antes que dudar si estaba solo. Por ésta razón, y también porque quería saber qué demonios decía el casete Paúl soltó el tenedor y metió de nuevo el casete en la grabadora.
Paúl oprim… no oprimió aún el botón de play, Paúl no era capaz, sentía miedo, no sabía porqué pero ese botón le daba mucho susto, es entendible asustarse al poner un casete que dice que uno está muerto pero lo que le pasaba a Paúl no era eso, algo dentro de él le decía de una manera tan clara que no tocara ese botón. Tan clara como la sensación de soledad era aquella otra sensación, el terror absoluto de ver ese botón de play desató un reflejo muy conocido por casi todos como “el amague maldito” en su mano, el amague maldito es un movimiento involuntario en cualquier parte del cuerpo provocado por un susto terrible generalmente o un derrame en otros casos, así que al haber Paúl experimentado un efecto de “amague maldito” en su mano pues, lógicamente su grabadora se soltó, y como en ese lugar había gravedad, cayó al suelo produciendo un sonido como el que hace una grabadora al caer al suelo de una cafetería.
Una mirada de terror es fácil de reconocer, el ojo se abre de par en par, las pupilas se dilatan tal y como si se estuviera enamorado, hay un pequeño temblor dentro del musculo ocular que es perceptible solamente si miramos el ojo de cerca, las piernas comienzan a temblar también, la sangre es irrigada a las extremidades preparando al organismo para moverse bruscamente y huir, la sudoración prepara al sistema metabólico y cardíaco para estar listos para cualquier cosa, la voz se entrecorta debido a que gran parte de la sangre del cuerpo está siendo usada para moverse y en esos momentos el habla no es importante, excepto si es para gritar, básicamente ésas son las señales básicas de terror, señales que se leían en Paúl claramente en el momento en que la grabadora cayó al suelo por el lado del botón de “play”, oprimiendo el condenado por el impacto. Un “shhhsss” sale de los pequeños parlantes del endemoniado aparato, los ojos de Paúl se cierran de golpe tratando de evitar ver esto (si fuera inteligente se taparía los oídos, pero ¿quién es inteligente si tiene miedo?), un pensamiento entra de repente a la mente de Paúl mientras tiene los ojos cerrados, ¿qué tal si esto es un juego como SAW?, Paúl en serio está que se orina del susto mientras el “shhhsss” sigue en la grabación.
Pasan 10 segundos y el “shhhsss” de la cinta continúa, Paúl se cruza con la idea de que está en blanco o algo así, sin embargo algo dentro de él (como siempre ha ocurrido en esta historia) le dice que no es así, Paúl siente que todo está mal mientras continúa el “shhhhsss”. Ya han pasado 20 segundos con tan solo esa interferencia de la cinta, Paúl no tiene valor para moverse ni para abrir los ojos, todo a su alrededor está callado, silencio total mientras la grabadora sigue reproduciendo el mismo ruido blanco y una presencia se asoma en el lugar, una presencia silenciosa, desconocida, quizá detrás, quizá delante de Paúl, quizá a 10 metros, quizá a 2 centímetros, lo único que Paúl puede afirmar es que siente que hay una presencia en la cafetería con él, y esa sensación es tan fuerte como su anterior sensación de soledad. La presencia mira a Paúl desde lo desconocido, desde todas partes y ninguna parte, él no es capaz de abrir sus ojos, la sensación de miedo es tan intensa que apenas puede respirar. Un sutil cambio en la temperatura al frente suyo le indica a Paúl que allí hay algo, algo o alguien pero él no puede abrir los ojos, no tiene la fuerza para abrirlos, el “shhhssss” de la grabadora se hace mucho más fuerte.
Han pasado 40 segundos ya, Paúl está estático frente a la presencia.
50 segundos.
55 segundos.
57 segundos.
59 segundos.
1 minuto, entonces, sin explicación Paúl deja de sentir el cambio de temperatura al frente de él y la cinta deja de producir la interferencia, Paúl vuelve a sentir la misma soledad que al principio y repentinamente logra volver a tener control de su cuerpo y sus párpados, sin embargo de puro miedo aún no se atreve a abrir los ojos.
-Primero que todo, estás muerto.
Paúl abre los ojos de golpe, una voz bastante ronca desde la grabadora ha dicho las palabras anteriores que están en cursiva y, con un grito de colegiala realmente vergonzoso y un salto hacia atrás Paúl cae sentado al suelo mirando la grabadora asustado.
Así entonces continúa lo que sería para él, quizá lo más importante que tendría que aprender de ahora en adelante.
La voz en la grabadora entonces continúa:
-Segundo, todo lo que vas a escuchar es verdad y lo puedes comprobar.
Tercero, estás muerto.
Cuarto, no hay nadie en este lugar, estás, como ya lo habrás sentido, SOLO.
Quinto, si abres los ojos cuando sientas la presencia, vas a desear nunca haber muerto…
Ahora continuaré, pon mucha atención a lo que voy a decirte y, pase lo que pase NO detengas la cinta, ese es mi sexto consejo…
lunes, 7 de septiembre de 2009
Los mandamientos de Freud.
(Esto es un escrito loco que encontré en internet un dia....
.......
........ está bien!, yo lo escribí hace mucho mucho tiempo, cuando estaba en psicología...
contentos?)
El gran señor Freud me ha encomendado la divulgación de sus mandamientos por internet
pues el señor freud es todo bien y un bacan parce...
y me entregó en el monte de la incertidumbre al lado del arbol de la pereza, me estregó, digo entregó las tablas de los mandamientos! en un disquete...
ahora las transcribo para su divulgación, por favor, transmite el mensaje de la palabra de freud!
ya
o si no
te atacarán ardillas asesinas y te perseguirán mounstruos de 80 orejas por toda la vida.
aqui están los mandamientos:
Mandamientos de Freud: (Ojo! Va en el examen final!)
No tomarás prestado el nombre de Freud en vano ni en banano.
Nunca pedirás una soda dietética y una hamburguesa con extra queso creyendo que el uno anula al otro.
No tomarás el control remoto mientras vea televisión.
No le hablarás a extraterrestres que no conozcas.
Nunca jugarás basketball con un casco protector.
No fumarás dentro del traje espacial.
No dejarás que el anillo llegue a ....mordor, mejor dicho, que no lo consiga el maloso de la telenovela.
Nunca subirás a un bus (especialmente circular coonatra “afaneadus sin razonis aparentis” y los de su especie) con tu mascota o con cualquier otro animal.
Nunca le darás carne roja a un abogado.
No hablarás de idioteces mientras estás en consulta, a nadie le interesa quien es José Cancheco.
Nunca tendrás pensamientos no-sexuales hacia tu vecina(o).
Nunca usarás las palabras “y...eso que significa para usted?” en una reunión de negocios, o en un funeral, o en una boda, o en una junta de obreros o algo que tenga que ver con eso.
No tendrás relaciones sexuales con ninguna de tus otras personalidades a expensas de las otras.
No comerás la cera de tus oídos.
No adorarás a esos psicólogos pedantes, sino a mí que soy la ostia!.
No dejarás en espera a nadie en el teléfono, a menos que presumas que es un vendedor de seguros.
Nunca profesarás mi nombre en lugares donde ya haya sido profesado antes.
Nunca comerás sin lavarte las manos.
No criticarás tendencia alguna que yo tu señor Freud haya impuesto en la moda de la lencería.
Nunca te tele-transportarás cuando te estén viendo especies tecnológicamente inferiores.
Nunca pasarás los canales más rápido cuando haya comerciales.
No te unirás al lado oscuro de la fuerza.
No pausarás la película cuando la muchacha en minifalda esté saltando.
No masticarás plástico.
No pedirás pizza con anchoas. A tu gran señor Freud que es grande, no le gustan las anchoas.
No contarás chistes mientras estés en la consulta conmigo.
No tocarás una gaita cerca de una zona de avalanchas.
No plantearás usos innovativos para las ovejas.
No navegarás por Internet en ropa interior.
No te olvidarás de rebobinar.
Nunca culparás al inconsciente de ESO.
No le echarás sal o pimienta o curry a un helado de vainilla.
No le tocarás el hombro a alguien en el ascensor y después te harás el loco, especialmente si solo estás con esa persona en el ascensor.
No comerás del mismo plato que tu mascota, eso incluye, perros, gatos y novios (en las mujeres).
No estornudarás ni toserás en una situación de posible cuarentena.
No harás muecas a las monjas cuando pasen frente a ti.
No usarás papel higiénico económico, solo del acolchonadito.
No harás malabares con granadas de mano sin seguro.
No untarás queso en el cuerpo de tu amada en una situación “romántica”, y calienzuda o como en el psicoanálisis le decimos, “lapsus”.
No podrás torturar sino a un agente secreto a la vez.
Nunca dirás “yo soy Freud” porque yo soy el verdadero Freud y tu solo un clon. Una copia.
Nunca tomarás de rehén a ninguna de tus personalidades en un robo a un banco.
No tomarás cerveza pasteurizada.
No le correrás a ningún elefante Rosado que no existe.
Nunca pero NUNCA te sentarás en el anillo!.
(para los que no saben, la ascerción de la palabra anillo viene de....an...o ...de trasero, posaderas, etc...)
ESTOS SON LOS MANDAMIENTOS DE FREUD!
SI NO LOS CUMPLES!
CUMPLEAÑOS A TI!...DIGO
PUES TE VA A PASAR ALGO TAN MALO QUE NO SE DEBERÍA LLAMAR MALO, SINO ....MALFEO, O MALOFEO, O FEMALO, O MALFEOTE!
ESO!
TE VA A PASAR ALGO MALFEOTE.!
CUUUIIIIDADO!
que freud los bendiga a tod@s.
domingo, 6 de septiembre de 2009
La incómoda historia de Robert
algo de musica para la lectura más amena ^^
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El sujeto que no pueden ver porque esto es un escrito, pero que está caminando por un pasillo universitario se llama Robert, un chico con flequillo, flaco con una camiseta pegada pero sin embargo, heterosexual. Robert fue nombrado así después de que su madre lo trajera al mundo en el “Saint Robèrt”, crucero francés en el cual viajaba ella con su padre alrededor de Europa, un crucero bastante extremo pues su travesía incluía una visita al mar que queda cerca de Islandia, donde hay que romper el hielo para avanzar, pero eso no importa. Los padres de Robèrt (como le seguiremos llamando por cariño) eran unos ricachones con un buen apellido, los cuales habían heredado, así como Robèrt lo haría, una gran cantidad de deudas y de hipotecas de sus anteriores padres a quienes sus padres les habían otorgado una herencia similar, y así por los siglos de los siglos. Bueno, no estamos hablando de los padres de Robèrt, estamos hablando de Robèrt, Robèrt (me encanta el acento de ese nombre) hacía un rato estaba caminando por los pasillos de la universidad donde él estudia derecho, bueno, estaba porque ahora está sentado en una mesa leyendo un aburrido libro de derecho del siglo XIX o algo así, lo cual nos da tiempo para generar el clímax de nuestra historia. Robèrt sin sospecharlo experimentará uno de los sucesos más extraños en la historia del universo, aún más extraño que cuando aparece la ballena y la matera de petunias en “The hitchhiker guide to the galaxy” la película. ....
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Robèrt entonces se encuentra sentado en su mesa leyendo el aburrido y ridículo libro sobre leyes cuando siente algo extraño, es su estómago, es una sensación llamada hambre por algunos científicos. Robèrt se levanta, busca en un bolsillo del morral el separador de “Crepúsculo” que le regaló su novia, lo toma y se dispone a sacarlo pero una de sus manillas se enreda con el cierre del bolsillo, por lo que un pedazo de los hilos de su manilla púrpura y negra queda pegada del morral, Robèrt piensa que se vería bonito que hicieran cierres con temas como ese, todo esto mientras saca el separador y lo pone en su libro para no perderse cuando vuelva. ....
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Robèrt se levanta de su silla y se dirige caminando a una cafetería cercana, llega a la cafetería, mete su mano en el bolsillo demasiado apretado del pantalón para sacar un billete de $2000, después de buscar bien encuentra el último billete que le quedaba allí, entonces, dejándose marcas por la presión del bolsillo en la mano lo saca. Robèrt entonces se dispone a ver qué comerá así que examina cuidadosamente la vitrina en busca de algo que no lo haga engordar mucho pero que si lo llene hasta que finalmente llega a un buñuelo del tamaño de una manzana, obviamente Robèrt es una persona muy inconsecuente. ....
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Pasan 2 minutos y la fila no avanza, Robèrt entonces comienza a recordar ese día en el cual casi le da un beso al hermano de su novia de flequillo, sin embargo, como eso no aporta a la historia no lo diremos, no es homofobia ni nada de eso, es tan solo que no aporta a la historia, pero si él o la espectador o espectadora quiere imaginarse ese momento le daré un espacio en blanco para que lo haga, los otros simplemente obvien el espacio en blanco.....
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(Espacio en blanco para la descripción del casi-beso de Robèrt con el hermano de su novia de flequillo)....
Muy bien, Robèrt entonces después de haber divagado por casi 30 segundos en sus recuerdos se da cuenta que la fila ya se movió y hay un espacio de más o menos lo que abarcaría un enano acostado con los brazos extendidos frente a él, Robèrt se mueve rápidamente y queda de nuevo sincronizado con la fila, al frente de él se ve como se arma un embotellamiento de fila. Un embotellamiento de fila es un fenómeno espacial en el cual las personas que se encuentran pidiendo lo que van a comer al final de la fila son atendidas por un cajero que cree que en el instante en que alguien dice “Un pastel de pollo y una gaseosa” el pastel de pollo se calienta instantáneamente y se envuelve cual acróbata de circo en varias servilletas, y que en ese mismo momento la gaseosa sale del dispensador de coca cola y viaja como un dragón chino sobre las montañas hasta el vaso que mágicamente se coloca en posición de relleno, y que lo único que hace el que reparte los alimentos en la cafetería es coger la gaseosa y el pastel y con una sonrisa en la cara dárselos al cliente mientras le recita un fragmento de una obra de Shakespeare, o Kafka dependiendo de su humor. Por consecuencia, gracias a la creencia o punto ideológico del cajero de la cafetería la gente se ve enfrentada a la realidad, la cual es que les toca esperar en grupos (normalmente de 4, 5 y hasta 10 en casos extremos) a que el repartidor de los pedidos les pregunte “qué quiere” y luego, mientras despacha a otros 2 se acuerde del pedido de ese al que le dijo “qué quiere”.....
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Así que ahí estaba Robèrt, se aproximaba lentamente a la punta del embotellamiento mientras rogaba que nadie pidiera ese único buñuelo gigante que él quería. Finalmente Robèrt llegó al cajero y éste con un tono de “llevo aquí desde las 5 am y me voy a pegar un tiro cuando llegue a mi casa, ah, y vos sos un hijueputa” le dijo:....
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-¿Que va a pedir?....
-Deme un buñuelo y un nestea light.....
(Robèrt creía en la ley de la compensación, a comida grasosa la mata bebida light)....
A lo que el cajero responde:....
-(Mirando hacia atrás) BUÑUELO Y NESTEA LIGHT!....
Son dos mil....
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Robèrt le da el billete y es desplazado por otra gente en la fila, echado al final de la misma al embotellamiento. Después de un buen rato esperando a que el repartidor se fijara en él (no en un sentido gay), éste se acerca y le dice:....
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-¿Que pidió?....
-Un buñuelo y un nestea light por favor.....
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El man va por el buñuelo y el nestea light y se los da a Robèrt. Entonces, feliz, nuestro héroe se dispone a ir a su mesa a seguir su tortura, digo, lectura, pero al hacerlo se da cuenta que la gente de la fila, que antes estaba haciendo muchísima bulla, ahora está en silencio, y que todos lo están mirando. ....
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Unos inmediatamente quitan su mirada con miedo y otros lo miran con física ira. Robèrt (como todo hombre racional) mira atrás suyo a ver si es otra persona, pero no hay nadie más que él, lo miran a él y él no entiende por qué, rápidamente se aleja de la cafetería y se sienta en su mesa a continuar su lectura. El suceso en la cafetería es muy extraño e incómodo pero él ha aprendido a soportar esas guevonadas de ser observado como un bicho raro dado que, aunque no lo crea el lector, Robèrt es emo, emo por convicción, y como emo ha sentido el rechazo y recelo de la sociedad “normal” al verlo, pero esto es totalmente extraño ya que se encuentra en una universidad pública en la cafetería de artes y para un lugar como ese, nada es extraño. Sin embargo Robèrt rápidamente olvida el suceso y se dispone a leer de nuevo su estúpido libro, pero al buscar el separador se da cuenta que no está, abre el libro y mira si está adentro pero no encuentra el bendito separador, lo peor es que no recuerda en qué página estaba así que le toca buscar el tema y tratar de recordar por cuál de esos párrafos interminables estaría lo que él tan felizmente estaba leyendo. Mientras eso pasa, al frente de él se puede ver cómo se acercan 2 hombres, uno es el cajero de la cafetería y otro es un man ahí, calvo y grande, ambos con rostros muy serios. Los dos hombres se dirigen a la mesa de Robèrt, pero Robèrt no se da cuenta sino hasta que están muy cerca y lo rodean.....
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-¿Qué pasó pues mijo?....
Dice el cajero con tono serio, demasiado, pero demasiado serio.....
Robert sube la cabeza y se da cuenta que es con él, mira al cajero y dice.....
-¿Qué pasó?....
-¿Como que qué pasó? ¿¡¡¡vos me creés guevón!!?....
Dice el Cajero con mucha ira.....
-¿No, pero yo que te hice hombre?....
Dice Robèrt con la voz entrecortada debido al miedo. En ese momento el calvo grande toma a Robèrt de la camisa levantándolo y le muestra el buñuelo y luego, con voz no muy gentil le dice:....
-¡Vea parce, pa comer aquí hay que pagar mijo, si no va a pagar no pida! ¡Mucho ladrón sos vos gonorr$%&! ß(Aquí fue donde contratamos al que hace la censura en este escrito)....
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El gigante calvo suelta a Robèrt y se va junto con el cajero llevándose el buñuelo y el nestea light con él, la gente se queda perpleja y comienza a murmurar alrededor como suelen hacerlo luego de una escena.....
Robèrt está temblando, él nunca ha sido muy peleador así que no va a reclamar, está muy asustado y siente que le han robado horrendamente, no piensa claro, todo se ve borroso por momentos y no siente sus piernas, aunque en realidad sí lo hace pero piensa que no. Robèrt se levanta presuroso de su mesa y toma el libro, sale corriendo de allí y se dirige a salir de la universidad y tomar un bus. ....
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Un personaje muy colorido y con ropa muy pegada llamado Robèrt se encuentra ahora esperando un bus afuera de la universidad, entonces, como lo haría todo ser humano, busca en su bolsillo apretado algo de dinero, saca un billete de $2.000 pesos y le pone la mano al bu… ¡No!, mejor deja pasar el bus. Robèrt mira el billete asombrado y asustado a la vez, ¿cómo iba a tener un billete en el bolsillo si claramente recordaba haber gastado el último billete de sus bolsillos en la cafetería? Robèrt mira su mano y nota que tiene 2 marcas, una reciente y otra, apenas perceptible, más antigua, marcas que siempre le han dejado los bolsillos de su pantalón en la piel puesto que, ¡pues! Son pantalones emo. Robèrt no entiende qué demonios pasa, no hay explicación, él recuerda haber entregado el billete al cajero y que éste lo recibiera y le dijera que podía continuar. Robèrt se rasca la cabeza y entonces sucede lo inesperado, suena su celular, Robèrt lo tiene en un bolsillo del morral, Robèrt abre el bolsillo del morral y toma su celular, sin embargo no lo contesta, en vez de eso se queda mirando con total miedo el interior del bolsillo, resulta que allí está colocado, justo donde lo había encontrado hacía ya 10 minutos el separador de “Crepúsculo” y también el pequeño mechón de hilos púrpura-negros de su manilla en el cierre.....
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Después de mucho tiempo de perplejidad absoluta y de revisiones inútiles de los hechos, Robèrt se da cuenta que tiene un celular que nunca contestó en su mano, un bolsillo del morral abierto y un billete de $2.000 en el suelo, así que recoge el billete, cierra el bolsillo y mira quién lo llamó al celular, era su novia, como él no tiene minutos entonces no podrá llamarla de vuelta. Robèrt entonces decide que todo esto debe ser producto de alguna alucinación o problema por falta de sueño ya que no había dormido muy bien en los últimos días y, después de tranquilizarse por unos minutos usando una técnica de yoga que vio en Infinito logra recomponerse y ponerle la mano al siguiente bus, el bus para y Robèrt sube, en ese momento teme que pase lo mismo así que se asegura de ver bien que ha pagado, el señor le devuelve sus $700 pesos, signo de que recibió la plata, Robèrt se siente más tranquilo y, mientras se dirige a su silla se convence cada vez más que es por falta de sueño todo lo que pasó en la cafetería y la mesa, sonríe y se dispone a sentarse, de repente alguien grita:....
.. ..
-¡Joven!....
Robèrt siente que todo se repite de nuevo y con mucho susto se voltea.....
.. ..
-Joven, vea, se le cayó.....
Una señora le entrega un lapicero que se le había caído accidentalmente, Robèrt se sienta aliviado de que todo haya sido un episodio psicótico corto debido a la falta de sueño y se recuesta en su silla listo para dormir los 45 minutos que demora su viaje, pero primero debe guardar el lapicero, kilométrico rojo rectractil (el menos colorido que usa), pero cuando se dispone a meterlo al bolsillo se da cuenta que éste está abierto, cosa que a cualquiera de nosotros no nos haría sentir terror completo y absoluto, pero en el caso de Robèrt el bolsillo en el cual debe meter ese lapicero es el mismo donde tenía el separador de “Crepúsculo”, donde tenía los hilos de su manilla y el cual había cerrado antes de tomar el bus, de repente Robèrt escucha un sonido de una canción de My Chemical Romance, es su ringtone y lo están llamando, es su novia, Robèrt temblando contesta:....
-¿Amor?....
-¡Hola! ¡Osito! (osito… pffff…) ahhh gracias por ayudarme, ¡le di en instalar y ya puedo ver el video!, venís ahora para ver la película conmigo, ¡di que sí!....
Dice con una voz extremadamente chillona ella.....
Robèrt no entiende de qué está hablando su novia....
-¿Instalar? ¿Cómo así, cuál ayuda?....
-Claro osito, ¿no te acordás?, ahora que te llamé como hace 3 minutos para que me ayudaras con lo de la película de luna nueva que necesitaba un códec y me dijiste que instalara el divx, vos sos muy dormido amor…....
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-yo… ¿qué?.......
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-¿Qué?, qué te pasa, te oyes extraño…………… ¿Osito?... osito… ¿aló?... ¡osito!… bueno, yo te llamo ahora que tengo como mala señal… ¡chaitooo!....
beeeep.
Si encuentras esto probablemente estés muerto
Capitulo 1....
Pablo era su nombre pero sus amigos por alguna razón le llamaban Paúl, nombre extraño al ser oído, pero no tan extraño si viene de boca de amigos, y amigos era lo que tenía Paúl, tenía tantos amigos como enemigos. La vida de Paúl giraba en torno a las apuestas, a vender su alma al diablo cada vez que podía, y lo único que Paúl recordaba en ese momento era que había sido metido en el baúl de un carro desconocido.....
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Una calle de ciudad deshabitada, noche, luces de la ciudad, tono verde-azul en el pavimento, una cafetería… esperen, ¿tono verde-azul en el pavimento?, ¿desde cuándo las luces de la ciudad son verde-azules?....
Ciertamente un ambiente extraño para Paúl, un ambiente realmente extraño para cualquiera en su posición y más en una ciudad que nunca duerme, y que si lo hace nunca es tan profundo. A pesar de ello las calles de ésta ciudad no emiten sonido alguno y se puede escuchar el blizz de las luces de neón “verde-azul” en las lámparas.....
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Paúl como todo ser racional siente que debe dar una explicación a lo que ve y al porqué se encuentra allí, sin embargo por más que trata de regresar su memoria lo único que ve es un maletín de un vehículo de 4 ruedas cerrándose sobre él y luego, oscuridad. Oscuridad como la de los callejones a su alrededor, Paúl se encuentra en estos momentos tirado en la calle de una ciudad rodeado por dos aceras grisáceas y mojadas que dejan entrever callejones y rejas en sus contornos. En una esquina (no les diré cual, además no tendría importancia, ¿o sí?) se puede ver una cafetería con el aviso de “El no-retorno, charcutería y cafetería”, un aviso con letras grandes y estilizadas de color rojo y amarillo sin el muy común logo de Postobon en ninguna parte. ....
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Paúl logra divisar el interior del negocio a través de las ventanas y ve que está vacío pero hay luz y las puertas parecen estar abiertas. Nos encontramos frente a una cafetería sacada de una película de Hollywood, con mesas y bancas de madera al lado de las ventanas, todas separadas por materas. Al fondo del negocio hay una barra y detrás de ella se puede, o podría ver (si Paúl se acercara más) la entrada de la cocina. La iluminación es de lámparas amarillentas y el suelo, bueno el suelo, ¿qué puedo decir del suelo?, el suelo no tiene nada en especial, ¿para qué querría alguien una descripción del suelo?, ¡por favor!....
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Paúl se levanta sin dificultad, es más, es como si su cuerpo fuera más liviano de repente. Paúl se siente de hecho vigoroso y lleno de energía (si, es un… ¿cómo se dice?... una redundancia), a pesar de esto, que es un signo físico, la energía, Paúl se siente en realidad bastante raro por dentro. En lo que respecta a su parte psicológica, sus sentidos, aunque en perfecto funcionamiento hacen que sienta, quizás producto de endorfinas, hormonas o buda sabrá qué, cierta sensación de soledad, de la más total y absoluta soledad.....
Es muy difícil describir la sensación de soledad, así como es difícil describir la sensación de hambre pero digamos por el momento que es una sensación similar a la que tiene alguien que ve una imagen del cosmos sin pensar en dios, solamente un cosmos muerto, estrellas y galaxias por doquier danzando sin razón alguna y sin propósito alguno y nosotros en medio del total vacío.....
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En fin, habiendo o no despejado las dudas. Paúl sentía total soledad mientras daba los primeros pasos a la cafetería, el pavimento mojado reflejaba lúgubremente la luz “verde-azul” de las lámparas de la calle mientras sonaba cada pisada con tal detalle que se podía sentir lástima de las pequeñas piedrecillas que Paúl aplastaba con su zapato.....
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Resumiendo la muy corta caminata Paúl llega al negocio y las puertas están ¡oh sorpresa! Abiertas. Paúl entra al lugar y olvida limpiar sus zapatos en el tapete de “welcome” de la entrada, detalle que lo hace casi perder el equilibrio en el extremadamente pulido suelo de la cafetería (al parecer si era importante la descripción del suelo, sorry). Después del susto Paúl se reincorpora y camina por el negocio haciendo lo que haría todo hombre racional:....
-¿Hola?, ¿alguien?, ¿buenas? (etc)....
Paúl camina alrededor de la barra por un buen rato hasta que comienza a creer que no hay nadie en el lugar, sin embargo no solo lo cree sino que lo siente, Paúl sabe en su interior que en ese lugar no hay absolutamente nadie, y cuando digo nadie me refiero a NADIE.....
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No hay nada peor que comenzar un nuevo párrafo en un escrito así que diré las cosas sin rodeos, en las mesas de la “charcutería-cafetería El no-retorno” hay comida servida, en cada mesa hay un plato con comida, Paúl se da cuenta de ese pequeño detalle y se aproxima a examinar los alimentos. Todas las hamburguesas, ensaladas, malteadas, papitas, filetes y bandejas paisas (era un restaurante, no una cafetería al parecer) están fríos, realmente fríos, o mejor dicho, están a la misma temperatura que la mesa, el piso y la calle.....
Paúl no entiende esto, pero tampoco tiene hambre como para atreverse a probar algo de allí, aunque la comida no parece estar descompuesta o pasada de ninguna manera, es como si la hubieran dejado allí y ésta se hubiera enfriado hasta alcanzar temperatura ambiente (excepto por las malteadas y gaseosas, éstas según la ley de la termodinámica habrían absorbido energía del ambiente y se habrían, por así decirlo “calentado hasta alcanzar una temperatura “no tan fría”)....
Paúl continúa su examen del lugar, no sin de vez en cuando lanzar un:....
-¿Hola?....
Nunca podré entender esa manía de la gente por hacerse notar aún sabiendo que están totalmente SOLOS.....
Continuando con la inspección, en un extremo de la barra Paúl parece notar algo. Ese “algo” es un objeto. Paúl se acerca al “algo” lentamente como en las películas hasta que lo ve de cerca y se da cuenta en ese momento que se trata de un objeto conocido por los humanos como “grabadora”....
Paúl agarra la grabadora y la inspecciona por fuera, se trata de una grabadora convencional de color negro, de bolsillo, con el clásico botón de “radio” y de “tape” y los demás standard como “play”, “rec”, “ff”, etc…....
Paúl entonces sabe que la grabadora no es la gran cosa, sin embargo nota inmediatamente que en el interior de la grabadora yace un casete. Paúl, como buen hombre racional abre la grabadora después de buscar cual era el botón que la abría (creo que es “stop”). Paúl saca cuidadosamente el casete y lo inspecciona. Paúl de un momento a otro siente un escalofrío por todo su cuerpo y una sensación de incertidumbre total al ver de cerca la etiqueta del casete.....
“Si encuentras esto probablemente estés muerto” dice en la etiqueta con letras escritas por micropunta negro, más o menos así:....
“Si encuentras esto probablemente estés muerto”....
Un estilo bastante refinado para marcar un casete, las letras (para aclarar) son hechas a mano en el casete. Al otro lado del casete, para la sorpresa de Paúl no hay nada, es decir, no hay etiqueta, no es que no haya nada.....
Paúl entonces se da cuenta que algo raro está pasando a su alrededor, y que si esto no es una broma de mal gusto entonces él no sabe qué demonios está pasando en ese lugar.....
Un casete espera ser reproducido y un hombre espera respuestas, yo por mi parte continuaré en el siguiente capítulo contando esta vaina, tengo sueño.....
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FIN DEL COMUNICADO.
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